Ficha

 

ADMINISTRACIÓN
Número de Inventario 254
Letra
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IDENTIFICACIÓN
Nombre atribuído Vaso de vino
Autor Monica Venegas
País Chile
Localidad/Origen Quinchamalí
Tipología Alfarería
Fecha de creación 2012
Descripción física Vaso de vino color negro con motivos fitomorfos
Marcas o Inscripciones
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No contiene
DESCRIPCIÓN MATERIAL
Técnica Modelado, encolado, esgrafiado, cocción anaeróbica
Materialidad Arcilla, colo blanco
Función Utilitaria
Encargada de colecciones
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Camila Caris
ADQUISCIÓN
Adquisición Compra
Procedencia Mercado de Chillán
Fecha 2012
Notas Viaje a Chillán de Camila Caris junto al Museo de Arte Popular Americano, Tomás Lago el año 2012
Fotografía Estudio Frame

 

 

LA CERÁMICA DE QUINCHAMALÍ

Quinchamalí es una localidad ubicada a 32 km al suroeste de Chillán en la región del Ñuble, Chile. La práctica alfarera que se ha desarrollado en este pueblo resulta de una tradición de carácter mestiza, que ha sido transmitida de generación en generación, predominantemente por vía femenina y familiar. Sin embargo, también se pueden encontrar cultores que han aprendido de manera autodidacta.

Quinchamalí se caracteriza por la presencia de artistas -en su mayoría mujeres- quienes han dedicado su vida al oficio de la alfarería, utilizando como materia prima la greda, para elaborar diversos tipos de objetos reconocidos por su color negro, obtenido a partir de la cocción anaeróbica de las piezas. Junto con las decoraciones incisas realizadas a los objetos, con motivos fitomorfos de flores, espigas o achurados, rellenos con un color blanco producto de con una mezcla denominada “colo”.

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Las primeras artistas de Quinchamalí que aparecen registradas en investigaciones especializadas son las loceras Práxedes Caro, Rosa Zapata, Mercedes Muñoz, Riola Castro, Juana Romero, Anita García, entre otras. Antiguamente en la comunidad, había alrededor de cinco loceras por cada familia; pero en la actualidad, esta práctica ha dejado de ser un oficio común, por lo que cada vez se pueden ver menos loceras en los hogares del pueblo.

Junto con las localidades de Pomaire y Pitrén, Quinchamalí posee una alta tradición alfarera (García Roselló, 2007). A esta localidad se la ha definido como una unidad productiva doméstica con alta orientación comercial, con una producción de objetos cerámicos de carácter ornamental (zoomorfo y antropomorfo) como también utilitario.

Según el Ministerio de las Culturas, las Artes y del Patrimonio de Chile (2016) este tipo de cerámica tiene 16 etapas de producción, que van desde la recolección de las materias primas, la preparación de la pasta y su limpieza, para luego continuar con el modelado de la figura y el posterior tratamiento de su superficie (emparejamiento, raspado y bruñido con agua). Después, viene la aplicación de colo rojo con tratamientos secundarios de la superficie, como el bruñido en seco y el lustrado, junto a los detalles incisos, cochurado, cocción anaeróbica y la posterior aplicación del colo blanco en los motivos. Todos estos procesos técnicos, van acompañados de distintos momentos de secado ya que lo fundamental es que las piezas pierdan la mayor cantidad de agua, para asegurar su buena cocción y durabilidad.

De acuerdo a esto, la cerámica de Quinchamalí constituye un referente fundamental en la construcción de un imaginario de la cultura popular en Chile, siendo fuente de inspiración para diversos artistas e investigadores nacionales durante el siglo XX – entre ellos Nemesio Antúnez- quien consideró la importancia de esta producción visual, para el desarrollo de las artes contemporáneas chilenas.

 

Reseña realizada por Gabriela Campaña Gibson

Edición de texto a cargo de Camila Caris Seguel

CHILE

Breve contexto histórico

La República de Chile, es un país ubicado en el extremo suroeste de Sudamérica, limita con la cordillera de los Andes y Argentina al este, con el océano Pacífico al oeste, la Antártida y al sur y al norte con Perú y Bolivia. Posee un clima variado debido a que es el país más largo del mundo. Las regiones del norte se encuentran emplazadas en el desierto de Atacama (considerado el desierto más árido del mundo), la zona central posee un clima mediterráneo que permite el cultivo de uvas para la producción de vino, la zona centro-sur cuenta con un clima frío y lluvioso; y el extremo sur de Chile, posee un clima frío con glaciares de hielo.

Como todos los países del continente americano, Chile también estuvo habitado originariamente por comunidades indígenas y civilizaciones como la Inca, quienes habitaron el territorio hasta la llegada de los españoles durante el siglo XVI. Iniciando con ello, el periodo colonial que trajo consigo matanzas, mestizaje y evangelización, por lo que muchas comunidades fueron exterminadas o reducidas considerablemente -a excepción de la Nación Mapuche- considerada como uno de los pueblos indígenas que más ha logrado resistir en Sudamérica. Ya que lograron sobrevivir a la Guerra de Arauco, un enfrentamiento contra los españoles que duró 236 años por la defensa del territorio, destacándose en ella, los líderes mapuche Lautaro y Caupolicán, entre otros.

Sin embargo, a pesar de resistir a la guerra contra los españoles, la nación mapuche posteriormente se debió enfrentar a la oligarquía criolla chilena, debido a que en 1810 Chile se independiza de España, desconociendo los anteriores acuerdos pactados con los indígenas. Lo que dio paso a la guerra de Ocupación de la Araucanía contra el nuevo estado republicano chileno, desde 1861 a 1883. Hechos que dan cuenta de la constante persecución y criminalización que históricamente -y hasta la actualidad- padece la comunidad mapuche, debido a las políticas extractivistas promovidas por el imperialismo empresarial, quienes actualmente buscan ocupar sus territorios, para la instalación de proyectos hidroeléctricos y forestales.

Producción artística

Como una herencia cultural de raíces indígenas, en Chile las artes populares se producen en estrecha relación a los recursos naturales que se puedan encontrar en una localidad en específico. En la zona norte, se destaca la producción de textiles hechos con lana de Llama o Alpaca, producidos por las mujeres indígenas Aymara. Como también, se destaca la fabricación de objetos utilitarios de cocina hechos con el metal del cobre, o arreglos florales hechos de lata –para decorar cementerios- producidos en las zonas de antiguos asentamientos salitreros. En la zona centro, podemos encontrar producción artística vinculada a la alfarería -como en la localidad de Talagante- donde se ha desarrollado una tradición en torno a la producción de objetos figurativos con motivos costumbristas. Como también el pueblo de Pomaire, que destaca por la fabricación de objetos utilitarios para la cocina y la jardinería, junto al famoso “chanchito de tres patas”.

En la zona sur, la alfarería, la cestería, los textiles y el trabajo con conchas son algunas de las técnicas más producidas por las comunidades campesinas e indígenas del país. Destacando la producción de objetos figurativos y utilitarios hechos de greda negra por el pueblo de Quinchamalí, como también las muñecas tejidas a palillo con lana de oveja o juguetes infantiles tallados en madera, en las zonas campesinas de Valdivia, Puerto Montt, Osorno o Chiloé. Por otro lado, la Nación Mapuche se caracteriza por realizar su indumentaria en base al tejido en telar “witral” con lanas de oveja, al igual que en la producción de objetos en cerámica, como el “metawe”, o en cestería como la “pilwa”. Sumando a esto, los objetos simbólicos realizados en orfebrería, para acompañar la indumentaria femenina.

Por otro lado, en la Región de Magallanes, se destaca el trabajo con cestería desarrollado por la comunidad Kawésqar, quienes elaboran tradicionalmente cestos utilitarios y en algunos casos figuras decorativas. Finalizando con la isla de Rapa Nui, que destaca principalmente por el tallado en maderas, junto a trabajos con conchas y plumas, utilizados especialmente para la celebración local de la Tapati, cada mes de febrero.

Reseña realizada por Camila Caris Seguel

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Por otro lado, la historia mestiza chilena del siglo XX está marcada por la elección del primer presidente socialista Salvador Allende, elegido democráticamente en el país en el año 1970. Hasta el 11 de septiembre de 1973 cuando ocurre un Golpe de Estado a cargo del militar Augusto Pinochet, el cual se extendió hasta 1989 cuando -por la presión internacional- se llama a un Plebiscito y el pueblo chileno elige NO continuar con la dictadura de Pinochet. Esto debido a que -durante este periodo- se escribió una de las historias más sangrientas y oscuras del país, dada la cantidad de asesinatos, torturas, exilios forzados y desapariciones ocurridas, hacia todas aquellas personas que se opusieran al régimen del dictador. Heridas que hasta la actualidad están abiertas en la sociedad chilena, debido a la impunidad y las garantías con que se les ha tratado a los militares que cometieron delitos de lesa humanidad. Sumando a esto, la herencia más pregnante de la dictadura militar en la actualidad: la Constitución de 1980. Carta magna que actualmente está en proceso de renovación total, gracias al estallido social acontecido el pasado 18 de octubre del 2019.

Comunidades indígenas

En Chile, habitan comunidades indígenas y afrodescendientes con tradiciones culturales e idiomas diferentes entre sí que, a partir del genocidio colonialista y las políticas de blanqueamiento social, muchas de éstas quedaron invisibilizadas en el país y hasta la actualidad, son perseguidas, negadas o desplazadas para ocupar sus territorios, con el objetivo de instalar proyectos vinculados a la minería, extracción forestal o hidroeléctrica.

En el norte de Chile se encuentra originariamente el pueblo Aymara, Atacameño, Colla y Diaguita, mientras que en el centro-sur se encuentra la nación Mapuche, ubicada principalmente en la Región de la Araucanía, Los Ríos, Los lagos y parte de la Argentina; territorio reconocido ancestralmente como el Wallmapu. La nación Mapuche, está conformada por las comunidades Mapuche, Pewenche, Lafkenche y Williche, quienes habitan desde las montañas de la cordillera de los Andes, pasando por las costas valdivianas hasta la isla grande de Chiloé, comunicándose a través del idioma Mapuzungun u otras variantes dependiendo de la zona geográfica.

Por otro lado, en el extremo sur de Chile habita otro grupo indígena de raíces nómades, conocido como el pueblo Kawésqar, con costumbres tradicionales relacionadas a la pesca y a la navegación en canoas, además del uso ancestral de pieles y aceite de lobo marino para cubrirse el cuerpo. Durante el siglo XIX, miembros de esta comunidad fueron llevados a Europa para ser deshumanizados y exhibidos al interior de los “zoológicos humanos” promovidos principalmente en Francia, como un acto de superioridad racial por sobre la América “conquistada”.

En el extremo sur de Chile -y del mundo- habita el pueblo Yagán, que anterior a la llegada de los ingleses fueron un pueblo cazador y canoero, con sus viviendas hechas en forma circular con un armazón de maderos, cubiertas con cueros de lobo marino, ramas y cortezas. Su indumentaria tradicional consistió en cueros de lobo marino o nutria sobre sus hombros, atados en el cuello y en la cintura, utilizando además, otros cueros que cubrían sus genitales. Las mujeres usaron collares, pulseras y tobilleras elaboradas de huesos de ave, o de caracoles pequeños unidos por tiras de nervios o tendones de ballena. Comunidad que en la actualidad se encuentra tremendamente reducida, debido al exterminio colonial, la migración y el mestizaje con otras culturas del país.

También, se encuentra la comunidad Rapa Nui, quienes habitan una isla con su mismo nombre, ubicada en la Polinesia del océano Pacífico; anexada al estado de Chile durante el siglo XIX. Por su ubicación geográfica, la comunidad Rapa Nui comparte historia, costumbres y tradiciones propias de los pueblos polinésicos del Pacífico; pero por cuestiones únicamente administrativas, se le considera como parte del territorio chileno.

Por último, la comunidad afrodescendiente que llegó a Chile antes y a partir de la colonia, si bien ha sido mencionada en algunos pasajes de la historia republicana chilena. Se le ha situado dentro del marco de la época colonial, negando su existencia para entrados los siglos XIX y XX, con el objetivo de instalar la idea imaginaria-moderna del mestizo blanco chileno. De esta forma y hasta la actualidad, la comunidad negra chilena se encuentra en permanente resistencia y lucha, por su reconocimiento dentro de los grupos que integran el país.

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