Primera exposición del Museo del Mundo, inaugura en el Centro Cultural de España en Guatemala

Desde el 6 de noviembre al 14 de diciembre del año 2018, se celebró en el Centro Cultural de España en Ciudad de Guatemala la exposición “Prácticas de Reiteración”. Primera curaduría realizada por Camila Caris y Jaime Cuevas, que presenta pinturas del artista chileno Wladymir Bernechea, objetos de la colección del Museo del Mundo, fotografías del artista garífuna Carlos Arana y Claudia PM Santibáñez, registros audiovisuales de Esperanza Hidalgo y una infografía con claves para conformar una propia colección, diseñada por Antonia Isaacson, Juan Pablo Soto y la estampa textil a cargo de Deysi Cruz.

El objetivo principal de “Prácticas de reiteración” fue poner en cuestión la disociación moderna establecida entre las nociones de artesano y artista, reflexionando en la valorización social que recae para uno y para el otro. Instalando el concepto de reiteración como un problema que permite dirigir el foco de atención al proceso como ejercicio constitutivo de toda obra de arte: de esta manera, lo pictórico y lo artesanal son considerados como prácticas de lo contemporáneo, ya que comparten el lazo indisoluble del trabajo procesual como constructor de realidades materiales y de producción.

Más allá de una genealogía histórica común entre ambos, en la actualidad lo artesanal y el arte han sido dispuestos en esferas si no contrarias a lo menos antagónicas. Lo artesanal, en desmedro del auge de la ideología moderna del arte -unicidad y genio- y su correlato con el modelo capitalista/neoliberal, se ha dislocado como una práctica infravalorada, justamente por su condición de serialidad, anonimato y repetición. Entendiendo que el problema no tiene ver con el grado de artisticidad que puede o no tener un objeto artesanal, sino más bien son las lógicas de producción de éste las que incomodan y ponen en cuestión su posición en el arte.

Siendo así como la repetición y la insistencia se han transformado en la actualidad en una práctica política en sí misma, que a través de la reiteración incesante de temas, motivos y problemas, devela una condición artístico-productiva que resiste a pesar de su negación.