Recorrimos Paraguay (3 Parte)

Para finalizar nuestro viaje por el país de Paraguay, visitamos dos localidades importantes para comprender el arte popular local: Tobatí y Altos.

Partimos por Tobatí para conocer a Ediltrudis Noguera, otra de las artistas más reconocidas del Paraguay. Visitamos su taller y nos realizó una demostración de su arte, mientras nos contaba que aprendió a trabajar la cerámica a los 13 años mirando a su madre.

La obra de Ediltrudis se destaca por hacer objetos utilitarios y antropomorfos de grandes dimensiones, como cántaros y sus famosos “Adan y Eva”. Aunque actualmente trabaja pequeñas obras, que son más fáciles de transportar a las ferias que le invitan en Asunción o en otros países.

Posteriormente, llegamos hasta la casa de una joven alfarera llamada Miriam Esquivel, que trabaja dos tipos de cerámica: la de color negro -que obtiene quemando con hoja de mango- y la cerámica blanca que trabaja usando un engobe llamado Tapytã en guaraní.

Para nuestra suerte, Miriam se encontraba quemando sus piezas, por lo que pudimos verla en su quehacer normal, mientras nos contaba que había aprendido a trabajar la cerámica mirando a escondidas a su madre, la famosa alfarera Teodosia Jiménez.

Actualmente, la obra de Miriam Esquivel destaca por realizar diversos oficios propios de mujeres, entre ellos la recolectora de leña, la chipera, la recolectora de agua y la vendedora de fruta. Mientras su madre Teodosia suele trabajar tradicionalmente escenas antropomorfas vinculadas al ritual del Teteré.

Continuamos nuestro viaje e hicimos una parada por la casa de María Magdalena Cáceres y Donasiano Garay, artistas que se destacan en la creación de sombreros y soplillos hechos con la fibra del Karanda´y. Nos cuentan que desde pequeños aprendieron la técnica, gracias a que la madre materna- de origen guaraní- trajo consigo a Paraguay este conocimiento desde el Chaco Boliviano, a propósito de la Guerra del Gran Chaco, ocurrida en la década del 30.

Finalizando nuestro recorrido, con una parada a un costado de la carretera al pueblo de Altos, donde encontramos al famoso tallador José Escobar. Quien lidera un clan familiar dedicado tradicionalmente a la talla de la madera del Timbó, un material sumamente liviano que debe ser cortado en luna menguante para evitar insectos.

Para tallar esta madera, se utiliza primero un pequeño machete y luego un cuchillo para hacer los detalles, terminando con un acabado de pintura y pirograbado -aunque tradicionalmente los objetos se dejaban sin pintar-. Originalmente, los primeros objetos fueron las máscaras para ser utilizadas en la fiesta de San Pedro y San Pablo, aunque actualmente, la familia completa realiza nuevos tipos de objetos, como parejas besándose, animales mitológicos, músicos y pájaros pintados o pirograbados.